2023/05/15 by Chaves, Jose María
paper · doi:10.48713/10336_38733
Solo en espíritus muy superiores la muerte llega a perder su ancestral temor. Desde los tiempos más antiguos las representaciones de ella se hicieron en figuras temerosas y esqueléticas. Cuando la guadaña deja de tener para un hombre ese valor simbólico de segadora de vidas es porque el alma ha llegado a la plena conciencia de su fin trascendente y deja entonces de inquietarle la muerte del cuerpo, que es prisión y cadena.