2025/06/26 by Long, Tom
#FOS: Political science
paper · doi:10.25647/etudesduceri.275-276.09.esp
El 1 de enero del 2024, se marcó el 30° aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Este momento provocó una nueva ronda de evaluaciones del viejo acuerdo económico – mejor conocido como NAFTA por sus siglas en inglés. La conmemoración fue para algunos comentaristas una oportunidad para celebrar la creación de una región internacional y enfatizar sus éxitos, especialmente en el campo macroeconómico. Para otros, fue un aniversario luctuoso, dado la asociación del acuerdo con el triunfo de un modelo económico neoliberal, para esos analistas la fuente de muchos males. Pero lo más curioso de ese momento no fue que reabrió el recurrente debate sobre el NAFTA. Éste ha provocado fuertes tensiones políticas en Canadá, Estados Unidos y México desde las negociaciones de los años 1990. Las líneas de batalla y hasta los argumentos son bien conocidos. Lo extraño del aniversario fue que toda la celebración y reprobación giraron alrededor de una región que, como el famoso gato del físico Schrödinger, está viva y muerta a la vez. El significado y el porvenir de América del Norte siguen siendo inciertos a la apertura de su cuarta década.