2024/06/07 by Tejada, Francisco Elías de
paper · doi:10.48713/10336_42701
La libertad humana, encerrada en el orden medido de las cosas, es causa segunda armonizada con la causa divinal primera; y en el quehacer de cada hombre el actuar del individuo viene a ser cooperación, muchas veces inconsciente, a aquel ordenamiento perfecto descrito por San Agustín