2022/12/05 by Rodríguez Gómez, Rodolfo
paper · doi:10.48713/10336_37027
Desde la Antigüedad, las epidemias han causado absoluto pánico a la humanidad y el solo hecho de mencionar ese nombre ha sido causa de estampidas, éxodos y más de una bajeza humana. El hombre primitivo ya comprendía la amenaza que acarreaba dicho mal. Lo entendía como una especie de castigo divino que descargaba toda su furia contra sus congéneres y la tarea era encontrar el antídoto para calmar la irritación de los dioses ofendidos. Desde muy temprano en la historia, el ser humano fue dando a cada cosa su lugar y su respectivo nombre. Con la irrupción de la agricultura, esa cosmovisión se filtró a otros terrenos de la vida cotidiana. Así, un término como plaga, se utilizaba para describir a cualquier animal que producía daño de manera particular a los cultivos