2025/03/16 by Rodriguez-Garcia, María
#Medicine and Health Sciences
paper · doi:10.17605/osf.io/6ymr9
Esta revisión de la literatura ha evidenciado que la disfunción sexual en mujeres postmenopáusicas es un problema prevalente y multifactorial, influenciado por factores físicos, psicológicos y sociodemográficos. La alta incidencia de disfunción sexual, junto con la relación directa entre los síntomas somáticos, urogenitales y psicológicos, destaca la necesidad de una atención integral que aborde no solo los síntomas físicos, sino también los aspectos emocionales y sociales. Además, la manera en que las mujeres perciben la menopausia y las creencias que tienen sobre esta etapa influyen significativamente en cómo experimentan las diferentes etapas del climaterio. Por ello, es fundamental fomentar la educación, el apoyo social y la promoción de una actitud positiva antes de la transición a la menopausia, con la finalidad de que las mujeres puedan afrontar esta etapa con la menor repercusión en su calidad de vida, así como el bienestar emocional. El establecimiento de estrategias personalizadas y multidisciplinarias permitirá mejorar la salud sexual de las mujeres postmenopáusicas favoreciendo un proceso de envejecimiento pleno y saludable.